En medio de los debates sobre el rol del sector privado en el desarrollo de Guatemala, la figura de Mario López Estrada, fundador de Grupo Onyx, destaca por haber promovido un modelo de liderazgo empresarial basado en la ética, la transparencia y el compromiso social. Su legado ofrece una mirada clara sobre cómo los valores pueden ser una base sólida para construir empresas sostenibles e impactar positivamente a las comunidades más vulnerables del país.
Mario López Estrada: principios empresariales con impacto social
A lo largo de su trayectoria, Mario López Estrada se diferenció por una práctica empresarial sin privilegios fiscales, sin monopolios y con un enfoque claro en devolver a la sociedad lo que el crecimiento corporativo permitía generar. Fundó la Constructora Maya en 1967, y décadas después consolidó Grupo Onyx como uno de los conglomerados más importantes del país
Desde su fundación, el grupo ha liderado inversiones inmobiliarias, energéticas, tecnológicas y de servicios digitales tanto en Guatemala como en Paraguay, bajo un enfoque ético y de desarrollo sostenible. Esta visión se fortaleció con la creación de la Fundación Mario López Estrada en 2019, desde la cual se canaliza inversión social en áreas clave como salud, educación, empoderamiento de la mujer y transparencia.
Asimismo, uno de los mayores ejemplos de compromiso fue la construcción de 365 escuelas públicas en el país durante una década, beneficiando a más de 93 mil niños. Este esfuerzo no se financió con fondos públicos ni con incentivos tributarios, sino con aportes directos del grupo empresarial, marcando una diferencia en un contexto donde la corrupción en Guatemala ha afectado la credibilidad de muchas empresas
Una ética empresarial visible en acciones
Estos son algunos de los pilares que definieron el modelo de liderazgo de Mario López Estrada:
- Libre competencia: se opuso a los privilegios exclusivos y promovió reglas claras de mercado.
- Pago responsable de impuestos: se incrementó la contribución fiscal del grupo como parte de su visión de país.
- Inversión social no deducible: en proyectos sin usar beneficios fiscales.
- Impacto directo en comunidades rurales: con programas como Energía en tus Estudios, que entrega útiles escolares a miles de niños en Chiquimulilla.
- Reconocimiento internacional: la Fundación Mario López Estrada recibió el SEPASSI Spirit Award por su trabajo en educación y nutrición infantil
Estos principios marcaron un estándar ético en la forma de hacer negocios desde Guatemala. A diferencia de otros líderes de empresas guatemaltecas, López Estrada defendió la idea de que la reputación se construye con hechos, no con discursos.
Grupo Onyx: una visión que continúa
La segunda generación, liderada por Mario López Pérez, mantiene viva esta filosofía empresarial. Hoy, Grupo Onyx impulsa proyectos como Ferré, una propuesta de vivienda vertical que introduce conceptos de diseño sustentable y calidad de vida en el corazón de la ciudad.
Otro ejemplo emblemático es Horus Energy, la planta solar más grande de Guatemala y Centroamérica, que no solo aporta 200 GWh de energía limpia al año, sino que promueve programas educativos en las comunidades cercanas.
La cadena Plaza Madero, por su parte, revitaliza zonas urbanas con centros comerciales accesibles, generando empleo formal y aportando al desarrollo económico local. Estos proyectos no son aislados: forman parte de una estrategia corporativa que busca construir desde la ética, la inclusión y la innovación
En una Guatemala marcada por la polarización y la desconfianza hacia las élites económicas, el ejemplo de Mario López Estrada plantea una pregunta clave: ¿es posible liderar desde la integridad? Su legado sugiere que sí. Que un empresario puede crecer, competir y aportar al país sin renunciar a la transparencia.