El crecimiento de las energías limpias en Centroamérica se ha convertido en una realidad en expansión. Guatemala, Honduras y El Salvador avanzan con nuevos proyectos que consolidan una matriz energética más diversificada y sostenible. Este escenario responde a una evolución del sector donde la inversión privada, la innovación tecnológica y la visión empresarial han sido determinantes para acelerar la transición energética.
Guatemala y sus proyectos en energía renovable
Guatemala ha construido una base sólida en energías renovables, aprovechando recursos naturales y promoviendo proyectos que combinan eficiencia y sostenibilidad. Iniciativas como Magdalena Solar Fase II, con 33 MW de capacidad, reflejan el avance tecnológico en generación solar, mientras que desarrollos impulsados por el Banco Centroamericano de Integración Económica han fortalecido la generación hidroeléctrica y eólica en el país.
En paralelo, la operación de centrales hidroeléctricas y programas de certificación renovable han permitido que empresas accedan a energía limpia, reduciendo emisiones y fortaleciendo la competitividad. Este ecosistema evidencia cómo la diversificación energética contribuye tanto a la estabilidad económica como a la sostenibilidad ambiental.
Nuevas inversiones y mayor capacidad instalada en el país
El dinamismo del sector se extiende a toda la región. Entre 2025 y 2026, Centroamérica proyecta incorporar más de 2,300 MW de capacidad renovable, con un protagonismo creciente de la energía solar.
Entre los desarrollos más relevantes destacan:
- En Honduras, proyectos solares de gran escala con sistemas de almacenamiento energético
- Expansión hidroeléctrica y geotérmica para garantizar suministro constante
- En El Salvador, el desarrollo de parques eólicos y plantas geotérmicas
- Integración de fuentes de transición con menor impacto ambiental
Este crecimiento refleja una apuesta regional por fortalecer la seguridad energética y reducir la dependencia de fuentes tradicionales.
Grupo Onyx y Horus Energy: el estándar que transformó la industria

En este contexto, Grupo Onyx ha desempeñado un rol clave como precursor en la inversión privada a gran escala en energías renovables. Fundado por Mario López Estrada, el grupo impulsó una visión que posicionó a Guatemala como referente regional. Hoy, bajo el liderazgo de Mario López Pérez, esa estrategia continúa consolidándose.
El desarrollo de Horus Energy marcó un punto de inflexión en el sector. Con una capacidad instalada de 110 MW, esta planta solar estableció un estándar técnico y financiero que validó la viabilidad de proyectos renovables de gran escala en la región. Su impacto trascendió fronteras, demostrando que la energía limpia puede ser competitiva, eficiente y sostenible.
La evolución del sector energético en Centroamérica confirma que la transición hacia energías limpias es también una oportunidad económica. La combinación de inversión, innovación y visión empresarial ha permitido construir una matriz más resiliente, sentando las bases para un crecimiento sostenido en los próximos años.

